Esta receta es muy sencilla y es de las que se pueden preparar para comer cualquier día, es sencilla, bastante económica y para vegetarianos se pueden quitar las gambas y la receta va a seguir estando muy buena. Se pueden preparar con cualquier seta o champiñón, cuanto mejor esté la seta más ricos van a quedar los garbanzos.
Ingredientes:
- 2 vasos de garbanzos
- 200 g de gambas (yo utilicé gambas descongeladas, sin cabeza ni cascaras)
- 200 g de setas de cardo (cualquier otra también se puede utilizar)
- 2 dientes de ajo
- Pimentón (al gusto, picante, o dulce) A mi me gusta con un toque picante.
- Aceite y sal
Lo primero que hay que hacer es poner a remojo los garbanzos el día anterior. Luego tenemos que cocer los garbanzos (se podría hacer esta receta con garbanzos de los que ya vienen cocidos sin problema) para ello mucho mejor hacerlo en la olla rápida, que tardan mucho menos. Metemos en la cazuela los garbanzos, agua, sal y los dejamos unos 12 minutos a partir de que sale el vapor de la olla (cada olla tiene unos tiempos)
Mientras se están cociendo los garbanzos y mientras pierde la presión la olla vamos picando los ajos, los echamos en una sartén con un chorrito de aceite y esperamos a que se hagan un poquito no hace falta que se doren, entonces echamos setas, cortadas en trocitos pequeños, dejamos que se hagan unos minutos (generalmente van a soltar agua), esperamos a que se evapore todo el agua, luego picamos las gambas y las echamos en la sartén, dejamos que se hagan durante unos 2 minutos. Cuando estén hechas añadimos el pimentón y removemos todo bien para que se integre.
24 abril 2014
10 abril 2014
Rollitos de pollo y tres quesos
Esta receta puede ser un segundo plato o una cena, con un poco de ensalada queda genial. Todos los quesos que se utilizan en esta receta son italianos, pero se pueden usar otros quesos que tengamos por casa o que nos gusten más.
Ingredientes:
- 2 pechugas de pollo
- Media taza de pan rallado
- 6 cucharadas de queso parmesano rallado
- 400 g de espinacas
- Un diente de ajo
- Media taza de queso ricotta (se puede usar requesón)
- 2 huevos (en la receta original usan solo las yemas)
- Una bola de mozzarella
- Salsa de tomate
- Aceite, sal y pimienta
- Albahaca para decorar (opcional)
Comenzaremos por cortar las pechugas de pollo en láminas finas, esto te lo pueden hacer en la carnicería, pero a mí personalmente me gusta hacer estas cosas en casa.
Mezclamos en un plato el pan rallado y dos cucharadas de parmesano.
Limpiamos y cortamos las espinacas, picamos los ajos y los echamos en una sartén con un poco de aceite, lo dejamos unos cinco minutos y echamos las espinacas, las hacemos en la sartén durante unos 2 ó 3 minutos. Las retiramos y las echamos en un bol, añadimos también el queso ricota, el resto del parmesano, y un huevo, lo mezclamos todo muy bien.
Montamos los rollitos colocando cada lámina de pechuga de pollo, salpimentamos, y colocamos en un lateral una cucharada del relleno de ricotta y espinacas, enrollamos la pechuga sobre el relleno. Luego rebozamos en huevo batido y en pan rallado, vamos colocando los rollitos en una bandeja apta para el horno.
Metemos la bandeja en el horno a 180ºC durante unos 25 minutos, pasado este tiempo cubrimos el pollo con la salsa de tomate y láminas de mozzarella, los metemos de nuevo en el horno durante otros 5 minutos. Retiramos y si tenemos podemos decorar con albahaca.
Ingredientes:
- 2 pechugas de pollo
- Media taza de pan rallado
- 6 cucharadas de queso parmesano rallado
- 400 g de espinacas
- Un diente de ajo
- Media taza de queso ricotta (se puede usar requesón)
- 2 huevos (en la receta original usan solo las yemas)
- Una bola de mozzarella
- Salsa de tomate
- Aceite, sal y pimienta
- Albahaca para decorar (opcional)
Comenzaremos por cortar las pechugas de pollo en láminas finas, esto te lo pueden hacer en la carnicería, pero a mí personalmente me gusta hacer estas cosas en casa.
Mezclamos en un plato el pan rallado y dos cucharadas de parmesano.
Limpiamos y cortamos las espinacas, picamos los ajos y los echamos en una sartén con un poco de aceite, lo dejamos unos cinco minutos y echamos las espinacas, las hacemos en la sartén durante unos 2 ó 3 minutos. Las retiramos y las echamos en un bol, añadimos también el queso ricota, el resto del parmesano, y un huevo, lo mezclamos todo muy bien.
Montamos los rollitos colocando cada lámina de pechuga de pollo, salpimentamos, y colocamos en un lateral una cucharada del relleno de ricotta y espinacas, enrollamos la pechuga sobre el relleno. Luego rebozamos en huevo batido y en pan rallado, vamos colocando los rollitos en una bandeja apta para el horno.
Metemos la bandeja en el horno a 180ºC durante unos 25 minutos, pasado este tiempo cubrimos el pollo con la salsa de tomate y láminas de mozzarella, los metemos de nuevo en el horno durante otros 5 minutos. Retiramos y si tenemos podemos decorar con albahaca.
02 abril 2014
Tajín de cordero
El cordero es una carne muy rica, con un sabor muy intenso, pero es muy grasa y por eso no es recomendable comerlo muy a menudo, además de que es un sabor que puede llegar a cansar. Yo esta receta la hago el día después con lo que ha sobrado de cordero (si no sobra demasiado) porque así aprovecho las sobras y de paso hago un plato mucho más suave y con un sabor diferente gracias a las especias marroquís.
Ingredientes
- unos 250 g de carne de cordero asada o guisada (ya os digo que es una buena manera de cocinar las sobras de un cordero)
- 100 g de orejones (se pueden utilizar ciruelas pasas o uvas pasas)
- 1 cebolla
- 1 pimiento (se puede utilizar cualquier verdura, zanahoria, calabacín, calabaza, cuantas más rico os va a quedar)
- 1 taza de cuscús
- Especias marroquís (se venden sazonadores con sabores del mundo)
- Aceite y sal
Para comenzar hay que picar la carne del cordero, para ello hay que separar todo lo que sea carne del hueso y luego picarlo bastante fino.
A parte picamos bien la cebolla y la ponemos a freír a fuego lento en una sartén con un chorrito de aceite, la dejamos que se haga a fuego medio unos 15 minutos y entonces le echamos las verduras picadas (lo que queráis echar, yo aproveché un pimiento que tenía por casa, pero se pueden utilizar otras verduras) Cuando estén blandas las verduras añadimos el cordero y removemos bien. Aderezamos con las especias marroquís.
En un recipiente aparte echamos la taza de cuscús, un poco de sal y dos tazas de agua hirviendo, lo dejamos que se hidrate durante unos 10 minutos y luego lo incorporamos a la sartén. Lo mezclamos todo bien, lo dejamos todo un par de minutos más y retiramos.
Se puede servir con un unas hojas de cilantro y con algún fruto seco machacado, almendras, cacahuetes...
Ingredientes
- unos 250 g de carne de cordero asada o guisada (ya os digo que es una buena manera de cocinar las sobras de un cordero)
- 100 g de orejones (se pueden utilizar ciruelas pasas o uvas pasas)
- 1 cebolla
- 1 pimiento (se puede utilizar cualquier verdura, zanahoria, calabacín, calabaza, cuantas más rico os va a quedar)
- 1 taza de cuscús
- Especias marroquís (se venden sazonadores con sabores del mundo)
- Aceite y sal
Para comenzar hay que picar la carne del cordero, para ello hay que separar todo lo que sea carne del hueso y luego picarlo bastante fino.
A parte picamos bien la cebolla y la ponemos a freír a fuego lento en una sartén con un chorrito de aceite, la dejamos que se haga a fuego medio unos 15 minutos y entonces le echamos las verduras picadas (lo que queráis echar, yo aproveché un pimiento que tenía por casa, pero se pueden utilizar otras verduras) Cuando estén blandas las verduras añadimos el cordero y removemos bien. Aderezamos con las especias marroquís.
En un recipiente aparte echamos la taza de cuscús, un poco de sal y dos tazas de agua hirviendo, lo dejamos que se hidrate durante unos 10 minutos y luego lo incorporamos a la sartén. Lo mezclamos todo bien, lo dejamos todo un par de minutos más y retiramos.
Se puede servir con un unas hojas de cilantro y con algún fruto seco machacado, almendras, cacahuetes...
28 marzo 2014
Gambas (vieiras) fritas caramelizadas
Este menú lo he sacado del libro "Las comidas en 30 minutos de Jamie Oliver", sin duda uno de los libros a los que menos partido le he sacado de momento, pero sólo de momento.
El menú original es de vieiras, pero cuando fui a comprarlas no encontré nada a buen precio, así que las substituí por gambas, el resultado supongo que es parecido, estaba muy muy bueno.
Ingredientes:
- 1 tazón de arroz
- 2 cebolletas pequeñas
- 3 huevos
- 1 cucharada de salsa de soja
- 1 cucharada de aceite de sésamo
- 1 limón
- Un manojo de cilantro
- Salsa de chile dulce (sweet chilli)
- 400 g de vieiras (o gambas)
- Cinco especias chinas (se compran en tiendas orientales)
- 1 diente de ajo
- Una cucharada de miel
- 10 g de mantequilla
- Aceite, sal y pimienta
Echamos el arroz en un cazo con una pizca de sal, lo cubrimos con dos cazos de agua hirviendo, lo tapamos y lo dejamos cocer durante 7 minutos.
Si utilizamos vieiras hay que hacerles cortes en forma de rombo hasta la mitad del grosos de cada vieira, las gambas tal y como están. Les echamos un chorrito de aceite, las cinco especias chinas (una cucharadita), las sazonamos con sal y pimienta y rallamos un poco de cáscara de limón. Por último le echamos un chorrito de aceite de sésamo y lo revolvemos todo bien para mezclar los sabores.
Limpiamos bien las cebolletas, las picamos bien finas y las colocamos en un cuenco. Cascamos encima los huevos y añadimos una cucharada de salsa de soja y otra de aceite de sésamo, lo batimos bien. Retiramos las tapa del arroz, lo esponjamos y echamos sobre el arroz a medio hacer el batido de huevos, exprimimos medio limón y añadimos una pizca de sal y pimienta, volvemos a tapar y dejamos que se haga a fuego lento durante otros 5 minutos.
Ponemos la vieiras (gambas) en una sartén a fuego fuerte, dejamos que se hagan unos 2-3 minutos y les damos la vuelta, luego las dejamos medio minuto por el otro lado, les echamos el ajo triturado, exprimimos medio limón y le añadimos la miel y dos trocitos de matequilla, una vez caramelizadas las sacamos del fuego y las colocamos en una fuente.
Desmenuzamos las hojas y los tallos del manojo de cilantro y lo colocamos sobre el arroz y sobre las vieiras (gambas) regamos el arroz con un buen chorro de salsa de chile dulce y servimos el arroz junto con las vieiras (gambas)
Mini-empanadas de manzana
Estas empanadas son fáciles de hacer y están muy buenas recién hechas, antes de que se enfríen. Luego también se pueden recalentar y siguen estando buenas, pero nada como recién hechas. También se pueden hacer con otro relleno, en sí las empanadas de manzana (apple pie) son muy típicas de la cocina americana.
Ingredientes:
- 3 manzanas (vale cualquiera yo utilicé unas que son muy verdes)
- 1 lámina de hojaldre
- Canela y azúcar
- 1 huevo
Como veis esto lleva pocos ingredientes. Lavamos bien las manzanas, y las cortamos en cuadraditos, si queréis también se pueden pelar, cada uno a su gusto. Echamos los daditos en un cazo y añadimos un poquito de agua (medio vaso como mucho) y dejamos que se vayan haciendo poco a poco, removiendo de vez en cuando.
Pasados unos 15 minutos les añadimos la canela y el azúcar, un poco a gusto de cada uno, removemos bien y dejamos que se incorporen completamente el azúcar y la canela.
Estiramos la lámina de hojaldre y con un cortapastas o con una taza (cualquier recipiente redondo del tamaño que queramos) hacemos los círculos. Vamos retirando la pasta sobrante y estirándola de nuevo hasta que se nos termine.
Sobre la mitad de los círculos colocamos un par de cucharadas de relleno. El resto de los círculos los estiramos un poquito más, esto se puede hacer mejor con la mano, una vez estirados les hacemos un par de cortes y los colocamos sobre el relleno. Cerramos cada empanada con ayuda de un tenedor apretando bien los bordes.
Batimos un huevo y pintamos la superficie de cada empanada con él para que quede brillante, las metemos al horno, precalentado a 180ºC durante unos 20 minutos o hasta que estén doradas.
19 marzo 2014
Salmón hojaldrado
Este plato lo había hecho hace unos años y luego calló en el olvido, pero ahora lo recupero para no olvidarlo nunca más. Es un plato sencillo, y el resultado es una empanada de salmón patata y col. La col es un poco rara para este tipo de platos, aunque se ven muchos hojaldres de salmón y espinacas. El resultado es muy bueno, de sabor suave y es uno de esos platos de los que empiezas cortando un poquito y luego sigues cortando hasta que se acaba o ya no puedes más.
Ingredientes:
- 1 placa de hojaldre, cuadrada
- ½ cebolla
- ½ col
- 1 patata grande
- 250 g de salmón fresco limpio sin piel ni espinas
- 50 g de mantequilla
- 1 cucharadita de azúcar
- Un chorrito de vinagre
- Un chorrito de caldo de verduras o pescado (vino blanco si no tenemos caldo)
- 125 ml de nata fresca
- un huevo
- Aceite, sal y pimienta
Comenzamos por pelar la patata y ponerla a hervir en agua con sal, si la cortamos a la mitad tardará menos en hervir. La dejamos hirviendo durante unos 10 minutos, se comprueba que está cuando le clavamos un cuchillo y penetra sin dificultad. Las escurrimos y dejamos que enfríen.
A parte picamos la cebolla y la ponemos a dorar en una sartén con la mantequilla, cuando esté un poco doradita le echamos el azúcar y le echamos el caldo, si no tenéis se puede arreglar con un chorrito de vino blanco.
Cortamos la col finita y la echamos en la sartén con la cebolla, dejamos que se cocine unos minutos y añadimos la nata, dejamos que se haga todo un poco hasta que quede un poquito espeso, salpimentamos.
Estiramos el hojaldre, se puede hacer todo en uno o hacerlo en trozos separados en plan pastel (da un poco más de trabajo) Colocamos sobre la mitad del hojaldre la mezcla de cebolla y col, cortamos en rodajas la patata y las colocamos encima, para terminar cortamos el salmón en tajadas finas y lo disponemos de manera continua sobre la patata, doblamos el hojaldre y cubrimos el relleno hasta juntar los dos extremos del hojaldre, con un tenedor y mucho cuidado aplastamos los bordes para que queden pegados.
Batimos un huevo y pintamos la superficie del hojaldre para que brille, lo metemos al horno durante unos 20 minutos a 200º C o hasta que esté dorado.
Ingredientes:
- 1 placa de hojaldre, cuadrada
- ½ cebolla
- ½ col
- 1 patata grande
- 250 g de salmón fresco limpio sin piel ni espinas
- 50 g de mantequilla
- 1 cucharadita de azúcar
- Un chorrito de vinagre
- Un chorrito de caldo de verduras o pescado (vino blanco si no tenemos caldo)
- 125 ml de nata fresca
- un huevo
- Aceite, sal y pimienta
Comenzamos por pelar la patata y ponerla a hervir en agua con sal, si la cortamos a la mitad tardará menos en hervir. La dejamos hirviendo durante unos 10 minutos, se comprueba que está cuando le clavamos un cuchillo y penetra sin dificultad. Las escurrimos y dejamos que enfríen.
A parte picamos la cebolla y la ponemos a dorar en una sartén con la mantequilla, cuando esté un poco doradita le echamos el azúcar y le echamos el caldo, si no tenéis se puede arreglar con un chorrito de vino blanco.
Cortamos la col finita y la echamos en la sartén con la cebolla, dejamos que se cocine unos minutos y añadimos la nata, dejamos que se haga todo un poco hasta que quede un poquito espeso, salpimentamos.
Estiramos el hojaldre, se puede hacer todo en uno o hacerlo en trozos separados en plan pastel (da un poco más de trabajo) Colocamos sobre la mitad del hojaldre la mezcla de cebolla y col, cortamos en rodajas la patata y las colocamos encima, para terminar cortamos el salmón en tajadas finas y lo disponemos de manera continua sobre la patata, doblamos el hojaldre y cubrimos el relleno hasta juntar los dos extremos del hojaldre, con un tenedor y mucho cuidado aplastamos los bordes para que queden pegados.
Batimos un huevo y pintamos la superficie del hojaldre para que brille, lo metemos al horno durante unos 20 minutos a 200º C o hasta que esté dorado.
14 marzo 2014
Tostas de paté, piña y cecina
Esta receta tiene una combinación de sabores que me encanta, me gusta mucho mezclar sabores dulces y salados. Yo preparé las tostas con minichapatas, pero se puede preparar con rebanadas de cualquier pan, el que más os guste, porque va a cambiar mucho el sabor de un pan a otro.
Dependiendo del tamaño de los panes podéis hacer entremeses pequeñitos o tostas más grandes, las cantidades van a depender de la cantidad que vayáis a hacer. El paté puede ser casi cualquiera, mientras que no sea de pescado. Yo utilicé paté de pato, se puede encontrar a buen precio en algunos supermercados.
Ingredientes:
- Pan, (una barra, una hogaza, chapatas, baguette...)
- Un bote de mermelada de piña (también se puede probar con otras mermeladas, la de arándano tiene que quedar bien)
- Un bote de paté
- 3 lonchas de cecina (si puede ser comprada al corte mejor, la que viene envasada al vacío pierde mucho sabor)
Cortamos el pan en rebanadas y las ponemos a tostas, si tenemos tostadora genial, si no, se pueden hacer en el horno (es un derroche de energía para hacer unas tostadas, pero si luego lo vamos a necesitar así ya estará caliente) también se pueden hacer en una sartén con mucho cuidado de que no se nos quemen.
Una vez que tenemos las tostadas comenzamos por untar el paté, como el sabor es bastante intenso no hace falta echar demasiado. Luego untamos por encima el paté de piña, como es más suave de este si podemos echar una capa más gruesa. Por último colocamos la cecina, se puede cortar en trozos para colocarla un poco más decorativa (y también se muerde mejor) o podéis colocar un trozo que ocupe toda la superficie de la tosta.
Dependiendo del tamaño de los panes podéis hacer entremeses pequeñitos o tostas más grandes, las cantidades van a depender de la cantidad que vayáis a hacer. El paté puede ser casi cualquiera, mientras que no sea de pescado. Yo utilicé paté de pato, se puede encontrar a buen precio en algunos supermercados.
Ingredientes:
- Pan, (una barra, una hogaza, chapatas, baguette...)
- Un bote de mermelada de piña (también se puede probar con otras mermeladas, la de arándano tiene que quedar bien)
- Un bote de paté
- 3 lonchas de cecina (si puede ser comprada al corte mejor, la que viene envasada al vacío pierde mucho sabor)
Cortamos el pan en rebanadas y las ponemos a tostas, si tenemos tostadora genial, si no, se pueden hacer en el horno (es un derroche de energía para hacer unas tostadas, pero si luego lo vamos a necesitar así ya estará caliente) también se pueden hacer en una sartén con mucho cuidado de que no se nos quemen.
Una vez que tenemos las tostadas comenzamos por untar el paté, como el sabor es bastante intenso no hace falta echar demasiado. Luego untamos por encima el paté de piña, como es más suave de este si podemos echar una capa más gruesa. Por último colocamos la cecina, se puede cortar en trozos para colocarla un poco más decorativa (y también se muerde mejor) o podéis colocar un trozo que ocupe toda la superficie de la tosta.
13 marzo 2014
Ensalada de bacalao en escabeche
Esta receta es una de las que siempre pedimos en uno de los restaurantes que más me gusta, tiene un sabor fresco y muy bueno. Si os gusta el escabeche tenéis que probar a hacer esta receta, además se puede hacer mucho de una vez y luego lo podéis consumir durante unas dos semanas. El que yo hice no duró ni una.
Uno de los consejos que podéis encontrar en casi cualquier receta de bacalao en escabeche es que no se puede usar nada metálico durante la preparación de este plato, si tenéis cazuela de barro y cuchillo de cerámica, genial, pero como siempre hay que arreglarse con lo que uno tiene a mano.
Ingredientes:
- 6 trozos de lomo de bacalao desalado (o bien lo compráis desalado o bien lo desaláis, ya sabéis 48 horas cambiando el agua tres veces al día, para los lomos, dependerá un poco del grosor)
- 3 zanahorias
- 4 puerros
- 2 cabezas de ajos
- 1 pimiento verde
- 1 cebolla
- 3 pepinillos en vinagre
- 1 puñado de alcaparras
- 3 hojas de laurel
- 1 vaso de sidra natural
- 1 vaso de vinagre de manzana (puede ser de vino blanco)
- 1/2 vaso de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de cominos, pimienta negra en grano, 2 clavos
- 2 cucharadas de mayonesa
- 1/2 huevo cocido
- Vinagre balsámico
Empezamos por preparar y limpiar bien el bacalao, si estuvo a remojo en agua que esté bien seco, le quitamos todas las espinas y la piel.
Para preparar los ingredientes pelamos los ajos, limpiamos los puerros, los cortamos en rodajas, pelamos las zanahorias y las cortamos en rodajas. Lavamos el pimiento y lo cortamos en cuadrados medianos, de un centímetro aproximadamente. Picamos la cebolla, fina, tampoco hace falta que sea demasiado fina.
Echamos un chorrito de aceite en la cazuela que vamos a utilizar, si es de barro genial, sino mejor una con mucho fondo. Echamos primero al laurel junto con la cebolla, el ajo, el puerro y la zanahoria, pasados unos 10 minutos echamos el pimiento verde.
Pasados otros 10 minutos cuando toda la verdura esté blanda echaremos los encurtidos, pepinillos cortados en rodajas y las alcaparras. También añadiremos la pimienta en grano (una cucharada) y el comino. Lo removemos todo bien.
Colocamos las tajadas de bacalao sobre el sofrito, echamos entonces el vinagre, la sidra y el aceite. Cuando empiece a hervir lo dejamos cocer unos 5 minutos a fuego suave, meneando un poco la cazuela para que se mezcle bien todo.
Una vez que lo hemos retirado del fuego lo dejamos enfriar y luego lo dejamos en la nevera durante 3 días, para que termine de hacerse el escabeche.
Transcurrido el tiempo de reposo se puede comer el bacalao sólo, en ensalada o como más os guste. En este caso yo os sugiero una ensalada.
Sólo hay que colocar en un plato los lomos de bacalao desmigados, por encima echamos la mayonesa y rallamos el huevo. Acompañamos alrededor del bacalao con los otros ingredientes del escabeche, que dicho sea de paso están igual de buenos que el bacalao. Echamos un chorro abundante de aceite de oliva y terminamos el plato con un chorrito de vinagre balsámico.
12 marzo 2014
Red Velvet Cake (tarta terciopelo rojo)
Este postre es típico americano, sobre todo lo hacen para San Valentín, supongo que por el color rojo, este año es un poco tarde para hacerlo en San Valentín pero podéis probar e intentarlo en año que viene. El bizcocho queda muy rico, esponjoso y en general no es una tarta empalagosa. Si respetáis las medidas os quedará de un color rojo más marcado, pero es que yo no tenía más colorante que el que eché y como no da sabor, tampoco le di mucha importancia.
Ingredientes:
- 300g de harina
- 350ml de leche entera
- 8g de cacao puro en polvo
- 3 huevos medianos
- 375g de azúcar
- 175g de mantequilla a temperatura ambiente
- 1 cucharadita pequeña de vainilla líquida
- 1 cucharadita pequeña de sal
- 1 cucharada de postre de levadura
- 1 cucharada sopera de zumo de limón
- 3 cucharaditas de colorante rojo de uso alimentario
- 1 cucharada sopera colmada de bicarbonato sódico
- 2 cucharadas soperas de vinagre de manzana
Para el almíbar:
- 40g de azúcar
- 40g de agua
Para el relleno y cobertura:
- 250g de mascarpone
- 500g de queso para untar
- 175g de azúcar glas
- Sirope de frambuesa, o mermelada (se puede hacer un coulis de frambuesa mezclando azúcar y frambuesas, se machaca, se deja reposar media hora y luego se calienta un poquito al fuego, se remueve y ya está)
- Un poco de cacao en polvo
Comenzamos por mezclar en un bol la leche, el limón y el colorante, tranquilos si empieza a cuajar, es lo normal al juntar la leche con el limón, según la cantidad de colorante que echéis os quedará de un color más o menos rojo.
En otro bol mezclamos la harina, la levadura, la sal y el cacao, parece poca cantidad de cacao pero al ser puro cunde mucho y da un color bastante oscuro.
En otro recipiente aparte mezclamos la mantequilla con el azúcar con ayuda de un tenedor, si no está muy derretida la mantequilla podemos meterla un poquito al microondas, pero no más de 10 minutos. Una vez que estén bien mezclados incorporamos la vainilla y los huevos, de uno en uno y batiendo constantemente.
Añadimos poco a poco e intercalando las mezclas que teníamos en los dos primeros boles, con ayuda de unas varillas vamos incorporando todos los ingredientes a la mezcla hasta obtener una mezcla homogénea
Ahora mezclaremos el vinagre y el bicarbonato y lo añadimos a la masa. Untamos un molde redondo y desmoldable apto para el horno con mantequilla y vertemos la mezcla en él. Lo metemos al horno aproximadamente una hora a 180ºC. Comprobamos bien antes de sacarlo que esté bien hecho, aunque con una hora fijo que está ya bien cuajado. Hay que tener cuidado de que no se queme, si vemos que tiene mucho color lo tapamos con un papel de aluminio para evitar que se queme.
Lo sacamos del horno, y dejamos que se enfríe. Una vez frío lo desmoldamos y lo cortamos en tres capas, no hace falta que las separemos en ese momento, lo envolvemos todo bien con papel film y lo dejamos toda una noche en la nevera.
Al día siguiente echamos en una cazuela el agua y el azúcar para hacer el almíbar, a mí personalmente me gusta aromatizarlo un poco más y por eso le añadí a la cazuela un chorrito de licor, en este caso Cointreau. Lo dejamos a fuego medio unos 15 minutos y dejamos reposar.
En un bol mezclamos bien los quesos y el azúcar para el relleno y la cobertera. Separamos las tres láminas de bizcocho, colocamos la primera en la fuente en la que lo vamos a servir y la bañamos con el almíbar, luego echamos una capa de relleno, colocamos la segunda capa, más almíbar y más queso. Colocamos la tercera y última capa, la emborrachamos con un poco de almíbar y con el queso que nos queda untamos bien toda la tarta, por arriba y por los bordes. Extendemos el sirope de frambuesa (le da un toque muy bueno el sirope al conjunto de la tarta) y con ayuda de un colador espolvoreamos un poco de cacao y ya queda lista para servir, la guardamos en la nevera hasta que la vayamos a comer.

Ingredientes:
- 300g de harina
- 350ml de leche entera
- 8g de cacao puro en polvo
- 3 huevos medianos
- 375g de azúcar
- 175g de mantequilla a temperatura ambiente
- 1 cucharadita pequeña de vainilla líquida
- 1 cucharadita pequeña de sal
- 1 cucharada de postre de levadura
- 1 cucharada sopera de zumo de limón
- 3 cucharaditas de colorante rojo de uso alimentario
- 1 cucharada sopera colmada de bicarbonato sódico
- 2 cucharadas soperas de vinagre de manzana
Para el almíbar:
- 40g de azúcar
- 40g de agua
Para el relleno y cobertura:
- 250g de mascarpone
- 500g de queso para untar
- 175g de azúcar glas
- Sirope de frambuesa, o mermelada (se puede hacer un coulis de frambuesa mezclando azúcar y frambuesas, se machaca, se deja reposar media hora y luego se calienta un poquito al fuego, se remueve y ya está)
- Un poco de cacao en polvo
Comenzamos por mezclar en un bol la leche, el limón y el colorante, tranquilos si empieza a cuajar, es lo normal al juntar la leche con el limón, según la cantidad de colorante que echéis os quedará de un color más o menos rojo.
En otro bol mezclamos la harina, la levadura, la sal y el cacao, parece poca cantidad de cacao pero al ser puro cunde mucho y da un color bastante oscuro.
En otro recipiente aparte mezclamos la mantequilla con el azúcar con ayuda de un tenedor, si no está muy derretida la mantequilla podemos meterla un poquito al microondas, pero no más de 10 minutos. Una vez que estén bien mezclados incorporamos la vainilla y los huevos, de uno en uno y batiendo constantemente.
Añadimos poco a poco e intercalando las mezclas que teníamos en los dos primeros boles, con ayuda de unas varillas vamos incorporando todos los ingredientes a la mezcla hasta obtener una mezcla homogénea
Ahora mezclaremos el vinagre y el bicarbonato y lo añadimos a la masa. Untamos un molde redondo y desmoldable apto para el horno con mantequilla y vertemos la mezcla en él. Lo metemos al horno aproximadamente una hora a 180ºC. Comprobamos bien antes de sacarlo que esté bien hecho, aunque con una hora fijo que está ya bien cuajado. Hay que tener cuidado de que no se queme, si vemos que tiene mucho color lo tapamos con un papel de aluminio para evitar que se queme.
Lo sacamos del horno, y dejamos que se enfríe. Una vez frío lo desmoldamos y lo cortamos en tres capas, no hace falta que las separemos en ese momento, lo envolvemos todo bien con papel film y lo dejamos toda una noche en la nevera.
Al día siguiente echamos en una cazuela el agua y el azúcar para hacer el almíbar, a mí personalmente me gusta aromatizarlo un poco más y por eso le añadí a la cazuela un chorrito de licor, en este caso Cointreau. Lo dejamos a fuego medio unos 15 minutos y dejamos reposar.
En un bol mezclamos bien los quesos y el azúcar para el relleno y la cobertera. Separamos las tres láminas de bizcocho, colocamos la primera en la fuente en la que lo vamos a servir y la bañamos con el almíbar, luego echamos una capa de relleno, colocamos la segunda capa, más almíbar y más queso. Colocamos la tercera y última capa, la emborrachamos con un poco de almíbar y con el queso que nos queda untamos bien toda la tarta, por arriba y por los bordes. Extendemos el sirope de frambuesa (le da un toque muy bueno el sirope al conjunto de la tarta) y con ayuda de un colador espolvoreamos un poco de cacao y ya queda lista para servir, la guardamos en la nevera hasta que la vayamos a comer.
10 marzo 2014
Rollitos vietnamitas
En algunos sitios se encuentran estos rollitos con el nombre de rollitos de primavera, y se pueden parecer un poco, pero en realidad no son lo mismo, los ingredientes son distintos y estos aunque se pueden freír, generalmente se sirven con la pasta cruda. El caso es que están muy buenos los dos, a ver si otro día hago unos rollitos de primavera para tener las dos recetas a mano.
Ingredientes:
- Hojas de pasta de arroz (se venden para hacer rollitos de primavera, y los hay de dos tamaños, es mejor el grande, yo utilicé el pequeño cuesta un poquito cerrar los rollitos)
- 100 g de cacahuetes
- 300 g de gambas (yo usé de las congeladas)
- 2 dientes de ajo
- 1 manojo de cilantro
- Un mango
- Un aguacate
- 200 g de noodles o de fideos de arroz
- Salsas yo recomiendo la agridulce, también se les puede echar salsa de soja y si la encontráis salsa hoisin (la que se echa al pato Pekín)
- Aceite, sal y agua
La receta en sí es muy sencilla, sólo hay que poner a cocer agua en una cazuela mediana con un poquito de sal para cocer los noodles, si utilizáis pasta de arroz se calienta el agua y cuando se eche la pasta se retira del fuego, se deja un par de minutos y se escurre. Yo utilicé noodles y los dejé cocer el tiempo que indica el paquete.
Por otro lado hay que picar los ajos y los ponemos a rehogar en una sartén, cuando empiecen a dorar se añaden las gambas y las dejamos un par de minutos hasta que se hagan.
Machacamos los cacahuetes, cortamos el mango y el aguacate en láminas.
Ahora sólo falta montar los paquetitos, hay que colocar un bol con agua caliente, introducimos una hoja de pasta de arroz dentro y dejamos que se hidrate durante un par de minutos, luego la sacamos y comenzamos por colocar unas gambas, luego un poco de aguacate, un poco de mango, un poquito de cilantro, un puñadito de noodles, unos cacahuetes y si queréis podéis añadirle alguna salsa antes de cerrarlos. Para cerrarlos doblamos por un lado, para que no se abra doblamos los dos laterales contiguos al que hemos cerrado y enrollamos lo que queda sobre la masa. No creo que con esta explicación quede muy claro, pero hacerlo como mejor os arregléis.
Una vez hechos todos los rollitos se acompañan de las salsas que queráis.
Ingredientes:
- Hojas de pasta de arroz (se venden para hacer rollitos de primavera, y los hay de dos tamaños, es mejor el grande, yo utilicé el pequeño cuesta un poquito cerrar los rollitos)
- 100 g de cacahuetes
- 300 g de gambas (yo usé de las congeladas)
- 2 dientes de ajo
- 1 manojo de cilantro
- Un mango
- Un aguacate
- 200 g de noodles o de fideos de arroz
- Salsas yo recomiendo la agridulce, también se les puede echar salsa de soja y si la encontráis salsa hoisin (la que se echa al pato Pekín)
- Aceite, sal y agua
La receta en sí es muy sencilla, sólo hay que poner a cocer agua en una cazuela mediana con un poquito de sal para cocer los noodles, si utilizáis pasta de arroz se calienta el agua y cuando se eche la pasta se retira del fuego, se deja un par de minutos y se escurre. Yo utilicé noodles y los dejé cocer el tiempo que indica el paquete.
Por otro lado hay que picar los ajos y los ponemos a rehogar en una sartén, cuando empiecen a dorar se añaden las gambas y las dejamos un par de minutos hasta que se hagan.
Machacamos los cacahuetes, cortamos el mango y el aguacate en láminas.
Ahora sólo falta montar los paquetitos, hay que colocar un bol con agua caliente, introducimos una hoja de pasta de arroz dentro y dejamos que se hidrate durante un par de minutos, luego la sacamos y comenzamos por colocar unas gambas, luego un poco de aguacate, un poco de mango, un poquito de cilantro, un puñadito de noodles, unos cacahuetes y si queréis podéis añadirle alguna salsa antes de cerrarlos. Para cerrarlos doblamos por un lado, para que no se abra doblamos los dos laterales contiguos al que hemos cerrado y enrollamos lo que queda sobre la masa. No creo que con esta explicación quede muy claro, pero hacerlo como mejor os arregléis.
Una vez hechos todos los rollitos se acompañan de las salsas que queráis.
07 marzo 2014
Pudín de semillas de chía y vainilla
En general los postres son la parte de la comida que descompensa más la dieta, a no ser que sean a base de fruta. Este es un postre muy sano y saludable, no lleva leche, ni huevos, ni harina, así que es apto casi para cualquier persona, lleva leche de almendra y supongo que haya gente alérgica a las almendras, pero se puede sustituir por leche de arroz.
Las semillas de chía son uno de esos alimentos de propiedades milagrosas como fuente de fibra, vitaminas, antioxidantes, aminoácidos, calcio, hierro, potasio, selenio... también regulan la presión arterial, importantes para la salud cardiaca y el colesterol... son todo un milagro. Otra de las propiedades que tienen es que absorben mucho líquido por lo que tienen una alta capacidad saciante. La propiedad que más rápido vemos es que son un poco caras, y se pueden encontrar en cualquier herboristería y tienda de dietética.
Ingredientes:
- Una taza y media de leche de almendras (o leche de arroz)
- 1/4 de taza de semillas de chía
- Extracto de vainilla (es lo que realmente le da sabor al postre)
- 30 gotas de stevia líquida
- Fruta para decorar (kiwi, melocotón, fresa, arándanos, frambuesas...)
La receta es tan sencilla como mezclar bien todos los ingredientes y dejarlos reposar en el frigorífico 10 minutos, pasado este tiempo los agitamos de nuevo para que queden bien mezclados y no se formen grumos, las semillas de chía tienden a pegarse unas con otras. Lo volvemos a meter en la nevera y lo dejamos reposar una hora.
Para servir vertemos la mezcla en una copa y la decoramos con fruta. La textura es un poco gelatinosa.
Las semillas de chía son uno de esos alimentos de propiedades milagrosas como fuente de fibra, vitaminas, antioxidantes, aminoácidos, calcio, hierro, potasio, selenio... también regulan la presión arterial, importantes para la salud cardiaca y el colesterol... son todo un milagro. Otra de las propiedades que tienen es que absorben mucho líquido por lo que tienen una alta capacidad saciante. La propiedad que más rápido vemos es que son un poco caras, y se pueden encontrar en cualquier herboristería y tienda de dietética.
Ingredientes:
- Una taza y media de leche de almendras (o leche de arroz)
- 1/4 de taza de semillas de chía
- Extracto de vainilla (es lo que realmente le da sabor al postre)
- 30 gotas de stevia líquida
- Fruta para decorar (kiwi, melocotón, fresa, arándanos, frambuesas...)
La receta es tan sencilla como mezclar bien todos los ingredientes y dejarlos reposar en el frigorífico 10 minutos, pasado este tiempo los agitamos de nuevo para que queden bien mezclados y no se formen grumos, las semillas de chía tienden a pegarse unas con otras. Lo volvemos a meter en la nevera y lo dejamos reposar una hora.
Para servir vertemos la mezcla en una copa y la decoramos con fruta. La textura es un poco gelatinosa.
05 marzo 2014
Pastel de brócoli y coliflor
Esta receta la he sacado de la revista pronto, todas las semanas publican unas recetas con muy buenas ideas. Tengo un montón guardadas, pero como tengo muchas de otros sitios, pues poco a poco voy poniendo un poco de cada.
La receta en sí es vegetariana, pero no demasiado recomendada para una dieta, lo único que se me ocurre para rebajarla un poco es cambiar la nata por leche evaporada, se encuentra en muchos supermercados y es una buena opción para reducir la grasa en muchas recetas.
Ingredientes:
- Media coliflor
- 1 brócoli
- 4 huevos
- 200 ml de nata (o leche evaporada)
- 6 cucharadas de queso parmesano rallado
- 4 cucharadas de pan rallado
- 1 cucharadita de mantequilla
- Nuez moscada, sal y pimienta
Comenzamos por limpiar la coliflor y el brócoli, los dividimos en ramos y los ponemos a cocer por separado en agua salada, unos 15 a 20 minutos.
Retiramos primero la coliflor, la escurrimos lo mejor que podamos y la echamos en un bol, añadimos en el bol dos huevos, 100 ml de nata o leche evaporada, 3 cucharadas de queso parmesano, 2 cucharadas de pan rallado, un poco de nuez moscada, sal y pimienta. Con ayuda de un tenedor lo machacamos todo hasta que quede todo bien mezclado y la coliflor en trozos pequeños.
Cogemos un molde que nos sirva para el horno, si es muy grande el pastel quedará muy delgado. Lo untamos con la mantequilla y espolvoreamos un poco de pan rallado sobre toda la superficie. Vertemos la mezcla de la coliflor en el molde y con un tenedor la aplastamos para que ocupe toda la superficie del molde.
Escurrimos bien el brócoli y lo echamos en el mismo bol que la coliflor, añadimos al bol los huevos que quedan, el parmesano, pan rallado, salpimentamos y echamos un toque de nuez moscada, otra vez con el tenedor lo machacamos todo hasta que esté bien mezclado y el brócoli machacado. Lo echamos sobre la mezcla de coliflor en el molde.
Antes de meterlo al horno espolvoreamos sobre la superficie del pastel un poco de pan rallado o de parmesano, al gusto, lo metemos al horno precalentado a 180ºC durante unos 30 minutos, dependiendo del molde que utilicéis tardará más o menos en cuajar.
Para servir es una buena idea acompañarlo de una ensalada de tomate o de tomates cherry.
La receta en sí es vegetariana, pero no demasiado recomendada para una dieta, lo único que se me ocurre para rebajarla un poco es cambiar la nata por leche evaporada, se encuentra en muchos supermercados y es una buena opción para reducir la grasa en muchas recetas.
Ingredientes:
- Media coliflor
- 1 brócoli
- 4 huevos
- 200 ml de nata (o leche evaporada)
- 6 cucharadas de queso parmesano rallado
- 4 cucharadas de pan rallado
- 1 cucharadita de mantequilla
- Nuez moscada, sal y pimienta
Comenzamos por limpiar la coliflor y el brócoli, los dividimos en ramos y los ponemos a cocer por separado en agua salada, unos 15 a 20 minutos.
Retiramos primero la coliflor, la escurrimos lo mejor que podamos y la echamos en un bol, añadimos en el bol dos huevos, 100 ml de nata o leche evaporada, 3 cucharadas de queso parmesano, 2 cucharadas de pan rallado, un poco de nuez moscada, sal y pimienta. Con ayuda de un tenedor lo machacamos todo hasta que quede todo bien mezclado y la coliflor en trozos pequeños.
Cogemos un molde que nos sirva para el horno, si es muy grande el pastel quedará muy delgado. Lo untamos con la mantequilla y espolvoreamos un poco de pan rallado sobre toda la superficie. Vertemos la mezcla de la coliflor en el molde y con un tenedor la aplastamos para que ocupe toda la superficie del molde.
Escurrimos bien el brócoli y lo echamos en el mismo bol que la coliflor, añadimos al bol los huevos que quedan, el parmesano, pan rallado, salpimentamos y echamos un toque de nuez moscada, otra vez con el tenedor lo machacamos todo hasta que esté bien mezclado y el brócoli machacado. Lo echamos sobre la mezcla de coliflor en el molde.
Antes de meterlo al horno espolvoreamos sobre la superficie del pastel un poco de pan rallado o de parmesano, al gusto, lo metemos al horno precalentado a 180ºC durante unos 30 minutos, dependiendo del molde que utilicéis tardará más o menos en cuajar.
Para servir es una buena idea acompañarlo de una ensalada de tomate o de tomates cherry.
Etiquetas:
Brócoli,
Coliflor,
Queso,
Vegetariana
04 marzo 2014
Lubina crujiente con erizos
Una buena receta para quedar bien y que se puede hacer fácilmente para mucha gente, sólo hace falta prepararlos en unos minutos y luego al horno. Si queréis se pueden hacer un poco más pequeños y presentarlos como si fueran pasteles de pescado para un aperitivo.
Ingredientes para 4 personas:
- 4 láminas de pasta filo
- 4 lomos de lubina limpios y sin piel (si os dejáis la piel se come sin problema)
- 1 lata de caviar de erizos (es un ingrediente caro, así que se puede aprovechar la temporada cuando los venden frescos y si no a grandes males se hace con mejillones o surimi del que viene rallado)
- 2 cucharadas de crema fresca (nata no líquida)
- Cebollino
- Sal, pimienta y aceite de oliva virgen
Comenzamos por preparar bien el pescado, hay que limpiarlo siempre bien antes de cocinarlo, cuando no le quedan espinas ni escamas pegadas lo secamos bien con un papel de cocina.
Mezclamos bien la crema fresca junto con la lata de caviar de erizos (o lo que queráis añadirle)
Colocamos sobre la encimera una lámina de pasta filo, sobre la mitad echamos unas gotas de aceite, que se extienda un poco por toda la lámina y la doblamos. Colocamos la lubina centrada y la salpimentamos, con una cuchara extendemos sobre la lubina una capa de crema fresca y erizos.
Picamos fino el cebollino y lo espolvoreamos por encima del pescado (si no tenéis se puede prescindir de él)
Envolvemos el pescado con la pasta filo y echamos unas gotas de aceite por encima del envuelto. Lo metemos en el horno precalentado a 200ºC y lo horneamos durante unos 10 a 15 minutos, si colocamos la bandeja del horno muy alta la pasta filo se puede quemar con cierta facilidad, cuando estén tostadas las retiramos y ya se pueden servir.
Ingredientes para 4 personas:
- 4 láminas de pasta filo
- 4 lomos de lubina limpios y sin piel (si os dejáis la piel se come sin problema)
- 1 lata de caviar de erizos (es un ingrediente caro, así que se puede aprovechar la temporada cuando los venden frescos y si no a grandes males se hace con mejillones o surimi del que viene rallado)
- 2 cucharadas de crema fresca (nata no líquida)
- Cebollino
- Sal, pimienta y aceite de oliva virgen
Comenzamos por preparar bien el pescado, hay que limpiarlo siempre bien antes de cocinarlo, cuando no le quedan espinas ni escamas pegadas lo secamos bien con un papel de cocina.
Mezclamos bien la crema fresca junto con la lata de caviar de erizos (o lo que queráis añadirle)
Colocamos sobre la encimera una lámina de pasta filo, sobre la mitad echamos unas gotas de aceite, que se extienda un poco por toda la lámina y la doblamos. Colocamos la lubina centrada y la salpimentamos, con una cuchara extendemos sobre la lubina una capa de crema fresca y erizos.
Picamos fino el cebollino y lo espolvoreamos por encima del pescado (si no tenéis se puede prescindir de él)
Envolvemos el pescado con la pasta filo y echamos unas gotas de aceite por encima del envuelto. Lo metemos en el horno precalentado a 200ºC y lo horneamos durante unos 10 a 15 minutos, si colocamos la bandeja del horno muy alta la pasta filo se puede quemar con cierta facilidad, cuando estén tostadas las retiramos y ya se pueden servir.
25 febrero 2014
Lasaña vegana
No sigo una dieta vegana, pero creo deberíamos introducir en nuestras dietas más fruta, verdura y vegetales. Siempre nos dicen que hay que comer de todo y poca cantidad de carne, sin embargo nos ponemos a cocinar y podemos hacer primero, segundo y postre con carne animal o grasas animales. Así que de vez en cuando está bien cuidarse un poco y hacer recetas sin grasas ni proteínas animales. Además está muy buena, así que no supone ningún castigo.
Ingredientes
- 2 calabacines
- 400 g de champiñones
- 150 g de soja texturizada fina (se compra en herbolarios y tiendas de dietética)
- 3 dientes de ajo
- 1/2 vaso de vino blanco
- Salsa de tomate (unos 350 ml, la podéis hacer casera o comprarla)
- 2 cucharadas de harina
- 1/2 litro de bebida de soja
- Sal, aceite, pimienta, nuez moscada
- Pan rallado
Comenzamos por lavar bien los calabacines y cortarlos en láminas longitudinales, de un lado a otro, y de un grosor de medio centímetro o menos, vamos a hacerlas a la plancha, así que también se pueden cortar en rodajas, pero va a dar mucho trabajo. Colocamos las láminas en la plancha con un chorrito de aceite (las que entren) y las hacemos bien por los dos lados.
En lo que se hacen las láminas de calabacín a la plancha vamos picando los dientes de ajo y los echamos en una sartén con un chorrito de aceite. Laminamos los champiñones y cuando estén los ajos empezando a ponerse dorados los echamos en la sartén junto a la soja texturizada, la soja al estar deshidratada absorbe muy rápido todo el líquido, así que añadimos el vaso de vino, que desaparecerá en un momento y a partir de aquí que la soja vaya absorbiendo el agua que sueltan los champiñones, así que poco a poco y removiendo. Después de unos 10 minutos añadimos la salsa de tomate y lo dejamos unos 10 minutos más. Salpimentamos.
Ahora hay que hacer la bechamel, echamos en una sartén un chorro de aceite, y cuando esté caliente añadimos la harina, dejamos que se tueste durante un minuto y empezamos a añadir poco a poco y sin dejar de remover la bebida de soja, mejor si la añadimos caliente. La textura y sobre todo el olor es diferente a cuando hacemos una bechamel, cuando ya hayamos añadido toda la bebida de soja salpimentamos y echamos un poco de nuez moscada, lo dejamos en el fuego unos 5 minutos más y apagamos.
Ya sólo queda montar la lasaña, primero una capa de calabacines, les echamos un poco de sal, luego una capa con la mitad del relleno, de nuevo calabacines, sal, relleno, calabacines y por encima echamos la bechamel, como es vegana para gratinar le echamos un poco de pan rallado por encima y lo metemos en el horno a gratinar a unos 220ºC durante unos 10 a 15 minutos, hasta que esté la superficie un poco dorada.
Ingredientes
- 2 calabacines
- 400 g de champiñones
- 150 g de soja texturizada fina (se compra en herbolarios y tiendas de dietética)
- 3 dientes de ajo
- 1/2 vaso de vino blanco
- Salsa de tomate (unos 350 ml, la podéis hacer casera o comprarla)
- 2 cucharadas de harina
- 1/2 litro de bebida de soja
- Sal, aceite, pimienta, nuez moscada
- Pan rallado
Comenzamos por lavar bien los calabacines y cortarlos en láminas longitudinales, de un lado a otro, y de un grosor de medio centímetro o menos, vamos a hacerlas a la plancha, así que también se pueden cortar en rodajas, pero va a dar mucho trabajo. Colocamos las láminas en la plancha con un chorrito de aceite (las que entren) y las hacemos bien por los dos lados.
En lo que se hacen las láminas de calabacín a la plancha vamos picando los dientes de ajo y los echamos en una sartén con un chorrito de aceite. Laminamos los champiñones y cuando estén los ajos empezando a ponerse dorados los echamos en la sartén junto a la soja texturizada, la soja al estar deshidratada absorbe muy rápido todo el líquido, así que añadimos el vaso de vino, que desaparecerá en un momento y a partir de aquí que la soja vaya absorbiendo el agua que sueltan los champiñones, así que poco a poco y removiendo. Después de unos 10 minutos añadimos la salsa de tomate y lo dejamos unos 10 minutos más. Salpimentamos.
Ahora hay que hacer la bechamel, echamos en una sartén un chorro de aceite, y cuando esté caliente añadimos la harina, dejamos que se tueste durante un minuto y empezamos a añadir poco a poco y sin dejar de remover la bebida de soja, mejor si la añadimos caliente. La textura y sobre todo el olor es diferente a cuando hacemos una bechamel, cuando ya hayamos añadido toda la bebida de soja salpimentamos y echamos un poco de nuez moscada, lo dejamos en el fuego unos 5 minutos más y apagamos.
Ya sólo queda montar la lasaña, primero una capa de calabacines, les echamos un poco de sal, luego una capa con la mitad del relleno, de nuevo calabacines, sal, relleno, calabacines y por encima echamos la bechamel, como es vegana para gratinar le echamos un poco de pan rallado por encima y lo metemos en el horno a gratinar a unos 220ºC durante unos 10 a 15 minutos, hasta que esté la superficie un poco dorada.
23 febrero 2014
Tarta de queso con chocolate blanco
Esta tarta la hice para el cumpleaños de mi hermano, muchos años menor que yo. Me pidió una tarta de chocolate blanco y lacasitos, así que aproveché para hacer esta tarta. La tarta en sí es sencilla, pero la decoración es muy fácil de hacer y queda muy bonita. Podéis decorar así cualquier otra tarta.
Ingredientes:
- 150 g de chocolate blanco
- 200 g nata montada
- 200 g queso cremoso de untar
- 200 g mascarpone
- 1/2 yogur
- 2 huevos
- Una media y media de harina (la medida es el vaso del yogur)
- 1/2 medida de aceite (mejor de girasol que es más suave)
- 1/2 sobre de levadura
- 1 medida de azúcar
- 6 kitkats
- 150 g de lacasitos
La base la podéis hacer triturando galletas y mezclándolas con mantequilla como en muchas otras tartas, pero yo esta vez quise hacer una base de bizcocho, para eso mezclé en un bol los ingredientes para medio bizcocho, 1/2 yogur, 2 huevos, la harina, la levadura, el azúcar y el aceite, lo mezclamos todo muy bien hasta obtener una masa homogénea. Untamos con mantequilla un molde redondo apto para horno y vertemos la mezcla del bizcocho, lo metemos al horno unos 20 minutos a 180ºC, comprobamos pinchando el centro antes de sacarlo que esté bien hecho.
Dejamos que enfríe el bizcocho y mientras hacemos el relleno.
Troceamos el chocolate blanco y lo fundimos al baño María, hasta que quede cremoso, mientras que se funde el chocolate montamos la nata (yo lo hice a mano, hacía mucho tiempo que no la montaba a mano y la verdad es que es un momento). Mezclamos el queso de untar con el mascarpone con ayuda de una cuchara, luego le añadimos la nata y mejor cambiar a unas varillas para batir mejor. Agregamos el chocolate blanco y una vez que esté todo bien mezclado le echamos en el molde sobre el bizcocho. Hay que dejarlo enfriar por lo menos unas 6 horas.
Yo como quería que la tarta quedara un poco más alta añadí en total 360 g de chocolate blanco, 400 g de mascarpone y 400 g de queso de untar. Parece un poco raro porque no lleva nada para que cuaje, pero queda bien firme, lo único que si luego la dejáis fuera de la nevera más de 2 horas y hace un poco de calor se os vendrá abajo.
Para la decoración primero hay que desmoldarla con cuidado, luego mezclamos en un bol dos cucharadas de queso de untar con dos cucharadas de mascarpone y dos cucharadas de azúcar, lo batimos bien y con ayuda de una cuchara untamos todo el borde de la tarta con esta mezcla. Ahora sólo queda partir a la mitad los kitkats y colocarlos por todo el borde y los lacasitos en el centro. Queda preciosa.
Ingredientes:
- 150 g de chocolate blanco
- 200 g nata montada
- 200 g queso cremoso de untar
- 200 g mascarpone
- 1/2 yogur
- 2 huevos
- Una media y media de harina (la medida es el vaso del yogur)
- 1/2 medida de aceite (mejor de girasol que es más suave)
- 1/2 sobre de levadura
- 1 medida de azúcar
- 6 kitkats
- 150 g de lacasitos
La base la podéis hacer triturando galletas y mezclándolas con mantequilla como en muchas otras tartas, pero yo esta vez quise hacer una base de bizcocho, para eso mezclé en un bol los ingredientes para medio bizcocho, 1/2 yogur, 2 huevos, la harina, la levadura, el azúcar y el aceite, lo mezclamos todo muy bien hasta obtener una masa homogénea. Untamos con mantequilla un molde redondo apto para horno y vertemos la mezcla del bizcocho, lo metemos al horno unos 20 minutos a 180ºC, comprobamos pinchando el centro antes de sacarlo que esté bien hecho.
Dejamos que enfríe el bizcocho y mientras hacemos el relleno.
Troceamos el chocolate blanco y lo fundimos al baño María, hasta que quede cremoso, mientras que se funde el chocolate montamos la nata (yo lo hice a mano, hacía mucho tiempo que no la montaba a mano y la verdad es que es un momento). Mezclamos el queso de untar con el mascarpone con ayuda de una cuchara, luego le añadimos la nata y mejor cambiar a unas varillas para batir mejor. Agregamos el chocolate blanco y una vez que esté todo bien mezclado le echamos en el molde sobre el bizcocho. Hay que dejarlo enfriar por lo menos unas 6 horas.
Yo como quería que la tarta quedara un poco más alta añadí en total 360 g de chocolate blanco, 400 g de mascarpone y 400 g de queso de untar. Parece un poco raro porque no lleva nada para que cuaje, pero queda bien firme, lo único que si luego la dejáis fuera de la nevera más de 2 horas y hace un poco de calor se os vendrá abajo.
Para la decoración primero hay que desmoldarla con cuidado, luego mezclamos en un bol dos cucharadas de queso de untar con dos cucharadas de mascarpone y dos cucharadas de azúcar, lo batimos bien y con ayuda de una cuchara untamos todo el borde de la tarta con esta mezcla. Ahora sólo queda partir a la mitad los kitkats y colocarlos por todo el borde y los lacasitos en el centro. Queda preciosa.
18 febrero 2014
Paté de cangrejo
Esta receta es sin duda una de las que más se ha hecho en mi casa desde hace más de 20 años, y como es tan común no me daba cuenta de incluirla en el recetario.
Muy recomendable para niños, más que nada lo digo por mis primos que en alguna comida familar sólo comieron de esto. Ahora todavía hay alguno que sigue
Ingredientes:
- 12 palitos de surimi (mejor del que venden congelado)
- 3 huevos
- 2 cucharadas de tomate frito
- 300 ml de aceite de girasol
- Un chorrito de vinagre
- Una pizca de sal
Lo primero es poner dos huevos a cocer, los colocamos en un cazo con agua salada y cuando rompan a hervir los dejamos 12 minutos.
Aparte tenemos que preparar la mayonesa, se puede hacer con mayonesa de compra, pero he probado de varias maneras y como más me gusta es con mayonesa casera hecha con aceite de girasol. Echamos un huevo en el fondo del vaso de la batidora, le echamos un poco de sal y un chorrito de vinagre, añadimos el aceite, colocamos la batidora en el fondo del vaso y comenzamos a batir, sin mover la batidora del fondo, cuando suba una pluma de mayonesa ya cuajada es cuando subimos la batidora y ya está hecha la mayonesa, sólo hay que mezclar todo bien. Si se os corta la mayonesa sólo hay que echar otro huevo y repetir la operación, a todos nos ha pasado alguna vez. Comprobamos el punto de sal, si la mayonesa está sosa todo el paté quedará soso.
Sobre la mayonesa vamos picando los palitos de surimi y el huevo cocido, con la batidora lo mezclamos todo bien y por último le añadimos el tomate frito, le da un toque de color y de sabor, pero no abuséis por que entonces sabrá demasiado a tomate.
Se sirve con pan tostado, o con el que más os guste.
Muy recomendable para niños, más que nada lo digo por mis primos que en alguna comida familar sólo comieron de esto. Ahora todavía hay alguno que sigue
Ingredientes:
- 12 palitos de surimi (mejor del que venden congelado)
- 3 huevos
- 2 cucharadas de tomate frito
- 300 ml de aceite de girasol
- Un chorrito de vinagre
- Una pizca de sal
Lo primero es poner dos huevos a cocer, los colocamos en un cazo con agua salada y cuando rompan a hervir los dejamos 12 minutos.
Aparte tenemos que preparar la mayonesa, se puede hacer con mayonesa de compra, pero he probado de varias maneras y como más me gusta es con mayonesa casera hecha con aceite de girasol. Echamos un huevo en el fondo del vaso de la batidora, le echamos un poco de sal y un chorrito de vinagre, añadimos el aceite, colocamos la batidora en el fondo del vaso y comenzamos a batir, sin mover la batidora del fondo, cuando suba una pluma de mayonesa ya cuajada es cuando subimos la batidora y ya está hecha la mayonesa, sólo hay que mezclar todo bien. Si se os corta la mayonesa sólo hay que echar otro huevo y repetir la operación, a todos nos ha pasado alguna vez. Comprobamos el punto de sal, si la mayonesa está sosa todo el paté quedará soso.
Sobre la mayonesa vamos picando los palitos de surimi y el huevo cocido, con la batidora lo mezclamos todo bien y por último le añadimos el tomate frito, le da un toque de color y de sabor, pero no abuséis por que entonces sabrá demasiado a tomate.
Se sirve con pan tostado, o con el que más os guste.
16 febrero 2014
Tarta de chocolate blanco con frambuesas
Esta tarta se puede hacer prácticamente en el tiempo que tarda en dorarse un poco en el horno la masa. Lo demás es muy fácil, queda bonita, porque las frambuesas tienen un color muy bonito y contrasta con el blanco del relleno.
Sobra decir que si no tenéis frambuesas y tenéis otras frutas a mano se pueden utilizar fresas, moras, melocotón, ciruelas...
Aproximadamente salen unas 8 raciones normales, como es muy fina se come sin darse uno cuenta y queda poco empalagosa gracias a la fruta.
Ingredientes:
- 180 g de chocolate blanco
- 1 lámina de pasta brisa
- 200 ml de nata líquida
- 1 hoja de gelatina
- 150 g de frambuesas para decorar
Encendemos el horno y lo ponemos a calentar a 200ºC.
Colocamos la masa brisa sobre un molde (yo tengo uno redondo y bajito para hacer tartas y quiches), como generalmente todas las masas de compra ya vienen con papel para hornear, así que aprovechamos este papel para colocar la masa sobre el molde y así nos aseguramos de que no se va a pegar.
Al hornear cualquier masa se deforman bastante, así que para que mantenga mejor la forma y sobre todo para que no se caigan los bordes lo mejor es colocar un kilo de garbanzos (sin cocer) sobre la masa, horneamos y luego a guardar los garbanzos para una próxima vez.
El relleno no tiene complicaciones, calentamos la nata en un cazo y ponemos la lámina de gelatina a remojo en agua fría. Cuando la nata esté caliente echamos dentro el chocolate partido en cuadraditos, cuando esté fundido escurrimos la lámina de gelatina y la incorporamos, retiramos del fuego y vertemos sobre la masa ya horneada.
Ya sólo queda echar las fambuesas sobre el relleno, cada uno como mejor le parezca, de forma más ordenada, haciendo alguna figura o de forma aleatoria si os gusta el caos como a mi.
Sobra decir que si no tenéis frambuesas y tenéis otras frutas a mano se pueden utilizar fresas, moras, melocotón, ciruelas...
Aproximadamente salen unas 8 raciones normales, como es muy fina se come sin darse uno cuenta y queda poco empalagosa gracias a la fruta.
Ingredientes:
- 180 g de chocolate blanco
- 1 lámina de pasta brisa
- 200 ml de nata líquida
- 1 hoja de gelatina
- 150 g de frambuesas para decorar
Encendemos el horno y lo ponemos a calentar a 200ºC.
Colocamos la masa brisa sobre un molde (yo tengo uno redondo y bajito para hacer tartas y quiches), como generalmente todas las masas de compra ya vienen con papel para hornear, así que aprovechamos este papel para colocar la masa sobre el molde y así nos aseguramos de que no se va a pegar.
Al hornear cualquier masa se deforman bastante, así que para que mantenga mejor la forma y sobre todo para que no se caigan los bordes lo mejor es colocar un kilo de garbanzos (sin cocer) sobre la masa, horneamos y luego a guardar los garbanzos para una próxima vez.
El relleno no tiene complicaciones, calentamos la nata en un cazo y ponemos la lámina de gelatina a remojo en agua fría. Cuando la nata esté caliente echamos dentro el chocolate partido en cuadraditos, cuando esté fundido escurrimos la lámina de gelatina y la incorporamos, retiramos del fuego y vertemos sobre la masa ya horneada.
Ya sólo queda echar las fambuesas sobre el relleno, cada uno como mejor le parezca, de forma más ordenada, haciendo alguna figura o de forma aleatoria si os gusta el caos como a mi.
13 febrero 2014
Cocochas de bacalao al pil-pil con pimientos rojos
El bacalao es un pescado que se puede preparar de muchas maneras, pero yo creo que la mejor de todas es al pil-pil por que aprovecha muy bien la gelatina que suelta el bacalao cuando se cocina, y en esta receta es bastante sencillo conseguir una salsa bien ligada y pegajosa.
Ingredientes para 4 personas:
- 800 g de cocochas de bacalao
- 11 dientes de ajo
- 2 pimientos rojos, también se pueden usar pimientos asados, morrones o del piquillo
- 1 cucharada rasa de azúcar
- aceite y sal
- 1 guindilla
- perejil picado
Yo para esta receta utilicé cocochas frescas, así que si las utilizáis conservadas en sal antes de nada hay que ponerlas a remojo en agua durante al menos 8 horas, luego retirarlas y escurrirlas bien.
Lo que más tiempo va a llevar en esta receta es asar los pimientos, así que los limpiamos bien, los secamos y los metemos al horno a 200ºC durante unos 25 minutos, los sacamos del horno y los pelamos, cuanto antes los pelemos más fácil será, pero cuidado que queman. Si queréis utilizar unos pimientos asados de bote ahorraréis tiempo.
Ponemos una sartén a fuego medio-bajo, con un chorro de aceite y 5 dientes de ajo machacados, los doramos un poquito y añadimos los pimientos en tiras, los dejamos que se hagan un poco 5 minutos y les echamos una cucharada de azúcar y una pizca de sal. Los dejamos a fuego bajo durante unos 20 minutos cambiando de posición unos con respecto a otros para que se hagan bien todos.
Pelamos el resto de los dientes de ajo y los cortamos en láminas, los echamos en una cazuela con aceite abundante. Cuando comiencen a dorarse los ajos añadimos las cocochas, y las cocinamos durante 3 minutos, retiramos la mayor parte del aceite y bajamos el fuego, bastante bajo, comenzamos a mover la cazuela donde tenemos las cocochas, estas empezarán a soltar la gelatina que se ligará con el aceite y resulta una salsa espesa un poco parecida a la mayonesa, añadimos un poco más de aceite y seguimos ligando la salsa. Es mejor poco a poco, porque con todo el aceite de una vez es más complicado de ligar. Una vez bien ligada la salsa retiramos la cazuela del fuego, le echamos un poco de sal (si son cocochas frescas) y el perejil picado.
Servimos las cocochas junto a los pimientos, podéis colocar alguno de los ajos que se hicieron con los pimientos sobre las cocochas.
Ingredientes para 4 personas:
- 800 g de cocochas de bacalao
- 11 dientes de ajo
- 2 pimientos rojos, también se pueden usar pimientos asados, morrones o del piquillo
- 1 cucharada rasa de azúcar
- aceite y sal
- 1 guindilla
- perejil picado
Yo para esta receta utilicé cocochas frescas, así que si las utilizáis conservadas en sal antes de nada hay que ponerlas a remojo en agua durante al menos 8 horas, luego retirarlas y escurrirlas bien.
Lo que más tiempo va a llevar en esta receta es asar los pimientos, así que los limpiamos bien, los secamos y los metemos al horno a 200ºC durante unos 25 minutos, los sacamos del horno y los pelamos, cuanto antes los pelemos más fácil será, pero cuidado que queman. Si queréis utilizar unos pimientos asados de bote ahorraréis tiempo.
Ponemos una sartén a fuego medio-bajo, con un chorro de aceite y 5 dientes de ajo machacados, los doramos un poquito y añadimos los pimientos en tiras, los dejamos que se hagan un poco 5 minutos y les echamos una cucharada de azúcar y una pizca de sal. Los dejamos a fuego bajo durante unos 20 minutos cambiando de posición unos con respecto a otros para que se hagan bien todos.
Pelamos el resto de los dientes de ajo y los cortamos en láminas, los echamos en una cazuela con aceite abundante. Cuando comiencen a dorarse los ajos añadimos las cocochas, y las cocinamos durante 3 minutos, retiramos la mayor parte del aceite y bajamos el fuego, bastante bajo, comenzamos a mover la cazuela donde tenemos las cocochas, estas empezarán a soltar la gelatina que se ligará con el aceite y resulta una salsa espesa un poco parecida a la mayonesa, añadimos un poco más de aceite y seguimos ligando la salsa. Es mejor poco a poco, porque con todo el aceite de una vez es más complicado de ligar. Una vez bien ligada la salsa retiramos la cazuela del fuego, le echamos un poco de sal (si son cocochas frescas) y el perejil picado.
Servimos las cocochas junto a los pimientos, podéis colocar alguno de los ajos que se hicieron con los pimientos sobre las cocochas.
Etiquetas:
Bacalao,
Karlos Arguiñano,
pimiento
10 febrero 2014
Tarta de castañas
Como el ingrediente principal de esta tarta son las castañas es más propicia del otoño que de cualquier otra época del año, pero ahora podemos conseguir casi de todo en cualquier época, así que hay que aprovechar. Yo utilicé castañas congeladas, sólo hay que pelarlas y congelarlas. El congelarlas es un momento, para pelarlas hace falta mucha más paciencia.
Ingredientes:
- 500 g de castañas (frescas, congeladas o en puré)
- 350 g de azúcar (si utilizáis castañas en conserva o puré mirar a ver si ya lleva azúcar que si le echáis mucha va a ser muy dulce)
- 3 huevos
- 1 cucharada de nata líquida
- Cacao amargo
- Azúcar glas
- Mantequilla (sólo para untar el molde y que no se pegue)
- Harina
Comenzamos por cocer las castañas, en agua salada, unos 20 minutos, pero hay que comprobar que están cocidas. Las retiramos del agua, si son frescas hay que pelarlas, así que paciencia y adelante.
Una vez que tenemos las castañas cocidas y peladas las machacamos bien hasta convertirlas en puré, lo mejor que podamos, si luego veis que quedan muy grumosas se pasan un poco con la batidora, así que no os preocupéis.
Mezclamos el puré de castañas con el azúcar, las yemas de huevo y la nata, lo removemos bien hasta obtener una mezcla lo más homogénea posible.
Montamos las claras en un bol aparte y las incorporamos a la mezcla con movimientos envolventes siempre desde abajo hacia arriba.
Vertemos la masa en un molde previamente engrasado con la mantequilla y lo metemos al horno precalentado a 180ºC durante una media hora, comprobamos antes de sacarla que está bien cuajada metiendo un palillo o un cuchillo.
Para decorar espolvoreamos un poco de azúcar glas y un poco de cacao por la superficie, si nos ha sobrado alguna castaña también la podemos utilizar para decorar.
Ingredientes:
- 500 g de castañas (frescas, congeladas o en puré)
- 350 g de azúcar (si utilizáis castañas en conserva o puré mirar a ver si ya lleva azúcar que si le echáis mucha va a ser muy dulce)
- 3 huevos
- 1 cucharada de nata líquida
- Cacao amargo
- Azúcar glas
- Mantequilla (sólo para untar el molde y que no se pegue)
- Harina
Comenzamos por cocer las castañas, en agua salada, unos 20 minutos, pero hay que comprobar que están cocidas. Las retiramos del agua, si son frescas hay que pelarlas, así que paciencia y adelante.
Una vez que tenemos las castañas cocidas y peladas las machacamos bien hasta convertirlas en puré, lo mejor que podamos, si luego veis que quedan muy grumosas se pasan un poco con la batidora, así que no os preocupéis.
Mezclamos el puré de castañas con el azúcar, las yemas de huevo y la nata, lo removemos bien hasta obtener una mezcla lo más homogénea posible.
Montamos las claras en un bol aparte y las incorporamos a la mezcla con movimientos envolventes siempre desde abajo hacia arriba.
Vertemos la masa en un molde previamente engrasado con la mantequilla y lo metemos al horno precalentado a 180ºC durante una media hora, comprobamos antes de sacarla que está bien cuajada metiendo un palillo o un cuchillo.
Para decorar espolvoreamos un poco de azúcar glas y un poco de cacao por la superficie, si nos ha sobrado alguna castaña también la podemos utilizar para decorar.
06 febrero 2014
Pavlova
Esta vez sí me ha quedado bien, lo había intentado otra vez, pero el resultado no fue muy bueno. El truco es poner el horno muy bajo.
Este postre es típico de Nueva Zelanda, un poquito lejos. Es muy ligero y por ello debe su nombre a la bailarina Anna Pavlova. Cuando sacas la base del horno no pesa nada, y luego te lo comes sin darte cuenta.
Por fuera es muy crujiente y el interior del merengue tiene que quedar cremoso. Yo hice una tarta pero también se pueden presentar como pasteles que será más fácil a la hora de repartirlo.
Ingredientes:
- 6 claras de huevo
- Una pizca de sal
- 350 g de azúcar extrafino
- 500 g de yogur natural (griego, desnatado...)
- 5 cucharadas de azúcar
- Frutas rojas (frambuesas y arándanos)
Hice una tarta (de mojito) y me sobraron un montón de claras, y como hay que aprovecharlo todo y no iba a hacer ninguna tortilla me decidí a intentar de nuevo hacer una Pavlova.
Comenzamos por montar las claras a punto de nieve, con un poco de sal. Una vez montadas, añadimos poco a poco el azúcar y continuamos batiendo, mejor hacerlo con la batidora y seguir batiendo durante unos minutos hasta que quede totalmente incorporada el azúcar en la mezcla. No pasa nada por batirla de más.
Dibujamos un círculo de unos 24 centímetros en una hoja de papel vegetal y cubrimos todo el círculo con el merengue, con una capa bien espesa, colocamos el resto del merengue por los bordes para que quede hueco en el centro.
Horneamos el merengue en un horno precalentado a 130ºC durante una hora y 20 minutos. Pasado este tiempo el merengue estará seco y lo retiramos del horno. Una vez hecho es mejor esperar a la hora que se vaya a servir para rellenarlo, porque al echarle el yogur se va reblandecer y no quedará crujiente.
Cuando vayamos a servir mezclamos el yogur con las cinco cucharadas de azúcar y lo vertemos en el centro de la Pavlova (se podría rellenar con nata montada, que será incluso más fácil de servir, pero quedará un postre más pesado) Por último, sólo queda decorar con las frutas rojas y servir.
Este postre es típico de Nueva Zelanda, un poquito lejos. Es muy ligero y por ello debe su nombre a la bailarina Anna Pavlova. Cuando sacas la base del horno no pesa nada, y luego te lo comes sin darte cuenta.
Por fuera es muy crujiente y el interior del merengue tiene que quedar cremoso. Yo hice una tarta pero también se pueden presentar como pasteles que será más fácil a la hora de repartirlo.
Ingredientes:
- 6 claras de huevo
- Una pizca de sal
- 350 g de azúcar extrafino
- 500 g de yogur natural (griego, desnatado...)
- 5 cucharadas de azúcar
- Frutas rojas (frambuesas y arándanos)
Hice una tarta (de mojito) y me sobraron un montón de claras, y como hay que aprovecharlo todo y no iba a hacer ninguna tortilla me decidí a intentar de nuevo hacer una Pavlova.
Comenzamos por montar las claras a punto de nieve, con un poco de sal. Una vez montadas, añadimos poco a poco el azúcar y continuamos batiendo, mejor hacerlo con la batidora y seguir batiendo durante unos minutos hasta que quede totalmente incorporada el azúcar en la mezcla. No pasa nada por batirla de más.
Dibujamos un círculo de unos 24 centímetros en una hoja de papel vegetal y cubrimos todo el círculo con el merengue, con una capa bien espesa, colocamos el resto del merengue por los bordes para que quede hueco en el centro.
Horneamos el merengue en un horno precalentado a 130ºC durante una hora y 20 minutos. Pasado este tiempo el merengue estará seco y lo retiramos del horno. Una vez hecho es mejor esperar a la hora que se vaya a servir para rellenarlo, porque al echarle el yogur se va reblandecer y no quedará crujiente.
Cuando vayamos a servir mezclamos el yogur con las cinco cucharadas de azúcar y lo vertemos en el centro de la Pavlova (se podría rellenar con nata montada, que será incluso más fácil de servir, pero quedará un postre más pesado) Por último, sólo queda decorar con las frutas rojas y servir.
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