21 noviembre 2016

Tarta de crema y piñones

Esta es una de esas tartas que llevan un poco más de trabajo, pero que el resultado merece mucho la pena. Los ingredientes son muy sencillos y fáciles de encontrar, algunos fijo que no os hace falta ni comprarlos.  

Ingredientes:
Para la masa:
 - 300 g de harina
 - 120 g de mantequilla
 - 150 g de azúcar
 - 1 huevo
 - 1/2 sobre de levadura en polvo
 - 3 cucharadas de brandy
 - 70 g de piñones
Para la crema:
 - 1/2 litro de leche

 - 70 g de azúcar
 - 50 g de harina
 - 3 yemas de huevo
 - 1 vaina de vainilla
 - La piel de 1 limón

Para hacer esta tarta hay que comenzar por la masa, ya que luego hay que dejarla reposar, yo la hice un día por la tarde y la dejé reposar toda la noche en la nevera, pero con una hora es suficiente.

Comenzamos echando la harina sobre una superficie lisa y limpia en la que podamos trabajar, se puede hacer en un bol, cada uno como lo vea más fácil, añadimos el azúcar y hacemos un hueco en el medio, en ese hueco le echamos el brandy, el huevo y la levadura. Yo utilicé harina para bizcochos de la que ya tiene levadura incorporada, así que no haría falta echarle más. Y por último añadimos la mantequilla, cuanto más derretida más fácil resultará amasar, pero que no esté caliente.

Una vez que tenemos todos los ingredientes hay que mezclarlos todos bien con las manos, hasta obtener una masa lo más homogénea posible. La masa que obtendremos es quebradiza y no demasiado fácil de trabajar, no os preocupéis. En cuanto veáis que está todo bien mezclado hacemos una bola, la envolvemos en papel film y la dejamos reposar en la nevera. Lo dicho con una hora es suficiente pero se puede dejar de un día para otro.

Para hacer la crema ponemos la leche a calentar a fuego lento en una cazuela, con la vaina de vainilla abierta por la mitad (longitudinal) y la piel de limón hasta que hierva. En un bol a parte batimos las yemas con el azúcar hasta que estén cremosos, luego le añadimos la harina y removemos bien para que no queden grumos. Incorporamos la leche, colándola, sobre la mezcla de yemas y azúcar, poco a poco removiendo. Colocamos la cazuela en el fuego de nuevo con la crema y no dejamos de remover hasta que esté espesa.

Extendemos 2/3 de la masa y con ella cubrimos el fondo y las paredes del molde. La extendemos hasta que tenga un grosor de medio centímetro aproximadamente. Es conveniente sacarla de la nevera un poco antes de extenderla. De nuevo nos encontramos con el problema de que se quiebra, pero no os preocupéis, con las manos vamos cerrando las grietas y dándole forma a la masa, tanto al estirarla como al colocarla en el molde. Echamos la crema sobre la masa y colocamos la masa que nos queda después de estirarla por encima. Cerramos la masa, uniendo con las manos la masa que está por debajo y la que está por arriba. Con un tenedor pinchamos toda la superficie de la tarta y con ayuda de un pincel pincelamos con leche. Añadimos los piñones repartiéndolos bien por toda la superficie.

Metemos la tarta en el horno, previamente precalentado a 180ºC y la horneamos durante 35 minutos. Ya sólo queda dejarla enfriar, espolvorear un poco de azúcar glass por encima y comer. Que aproveche.